Seguro que la receta de la felicidad lleva queso

Hay un pequeño secreto que explica de manera objetiva el bienestar que este producto lácteo nos produce: está oculto en dos aminoácidos, el triptófano y la tirosina. 

Gracias a su función como despertador de la serotonina, el queso es uno de los pocos alimentos que es capaz de calmar el sistema nervioso, ayudando a controlar cualquier tipo de situación relacionada con el estrés cotidiano. Además, también es uno de los recursos más utilizados a la hora de frenar la ansiedad y los trastornos relacionados con la depresión.

Es importante destacar que mediante la liberación de determinados neurotransmisores como son las endorfinas, el queso también permite inhibir determinados dolores leves, como los relacionados con los de la cabeza y los provocados por diferentes tratamientos bucodentales.

También es posicionado como una de las fórmulas más eficaces para terminar con el insmonio. ¿Por qué?  Los diferentes elementos de los que se compone el queso ayudan a combatir el insomnio, y a conciliar el sueño de una manera mucho más rápida y eficaz. De esta manera, se consigue introducir al máximo cualquier tipo de aspecto relacionado con los desequilibrios de nuestro cuerpo provocados por la falta de sueño, uno de los problemas más grandes a los que tienen que enfrentarse la sociedad moderna.

Los científicos afirman que una porción de queso por la noche, 30 minutos antes de acostarse, es todo lo que necesitas para poder obtener un sueño mucho más profundo y relajado.